domingo, 25 de abril de 2010

TRES EN RAYA...¿O MICHI?





Cuanto quisiera que sólo sea un juego de Tres en raya, o como le decíamos de niños...el juego del Michi...Pero se trata de que ya los fines de semana dejaron de ser familiares, para pasar a ser sábados a medio dividir y domingos divididos...
Yo me casé a los 26 (justamente mañana cumpliría 24 años de casada) y si soy sincera...no pensaba hacerlo, pero la presión de que si llegas a los 30 no puedes tener hijos sanos, y esas cosas...empujaron un poco a hacerlo.
Teníamos un largo noviazgo (desde los 18) y de casa de mi esposo se preguntaban, qué decía mi padre...Y en realidad, él estaba contento que aún no me casara, quería que estudie y termine... ¡Ay!, en esos tiempos yo creía que mi padre no entendía o no me quería. Me dejaba llevar por lo que me decían los amigos y no me daba cuenta de la visión que mis padres tenían y que nadie más que ellos deseaban mi felicidad. Recuerdo que toda la familia de Ever, hermanos y esposas de ellos con sus padres vinieron a pedir mi mano y claramente dijeron que yo no dejaría de estudiar...Promesas...que nunca fueron cumplidas.
De verdad yo no pensaba casarme, aún deseaba hacer muchas cosas que sentía me faltaba realizar. Pero llegué a los 26, y me casé... Tenía la firme idea que todo juntos lo podríamos hacer más fácil...En cierta medida así fue, porque sin él a mi lado creo que no hubiera tenido la fuerza que tuve para sobrellevar muchas cosas...Pero esa fue mi gran suerte, tener a un ser excepcional, como también la suya de tener a alguien como yo, y no me voto, es algo que reconozco de mi misma y valoro.
Mis hijos están por cumplir este año, el mayor 23 y la que le sigue 21, pero ya frecuentan las casas de sus parejas, los padres de ellos parecen estar apurados en comprometerlos, porque no hay domingo que no los inviten.
No son celos lo que siento sino preocupación, quizás se puede creer que temo que se repita la historia, yo no siento que me haya equivocado al casarme con Ever, pero sí entiendo que nos hubieramos evitado muchos contratiempos y penas si hubieramos esperado un poco más.
Mis hijos por el hecho de quedar huérfanos desde hace 10 años no han tenido una vida como el común de los niños y jóvenes. Si tuviera la manera de aligerarles la vida,lo haría, porque son buenos, tienen un espíritu bondadoso y sin malicia, no han vivido nada y ya están comprometiéndose sin ver mas mundo. Sí, temo que después al tiempo se den cuenta que entraron en un círculo que no escogieron y lamenten lo decidido. Pienso que todos los padres tenemos ese temor, porque deseámos la felicidad para los hijos, no grandes riquezas, pero por lo menos estar junto a personas que sean su hombro y empuje, con la claridad de lo que es ser pareja, porque la vida exige mucha preparación y no veo que eso les preocupe, sus intereses van en cosas superficiales... a no ser la preparación de ellos mismos pero no de mis hijos, viven el momento, y cuando las responsabilidades lleguen... siento que quienes sufrirán las consecuencias serán hijos y no sus parejas.

Más poco podemos hacer sino hablar, aconsejar, orar...Desear que sólo sean pálpitos de madre preocupada, y que todo sea favorable para ellos.

Desde hace mucho que los domingos lo pasamos sólo las dos menores conmigo. Se siente el rompimiento de la familia, pero así es la vida...Todo es un círculo vicioso de vida...

Son 10 años de viudez, pronto las menores también crecerán é imagino que buscarán su destino, ya no seremos 3, creo que la casa irá quedando vacía... Algunos fines de semana se llenará de muchos más miembros... ¿Crecerá la familia?, sí, es lo normal, pero nunca más seremos los 5...ya desde ahora estamos dejando de serlo.



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Hoy el desayuno fue almuerzo también,
de papas sancochadas (adoro las papas)
con una ensalada cocida de brócoli,
zanahorias, vainitas y una presa
de pollo sancochado pasado por la parrilla.
Me acabo de tomar una cocoa, porque
ya siento frío...en esta tarde.
Ya de noche se me antojó
una galleta de agua con huevo
para acompañar a mi leche bien caliente...